Sucesos · Roquetas de Mar

El coche de Lourdes García Carreño, clave para reabrir su desaparición en Roquetas 17 años después

La Guardia Civil está reexaminando el vehículo de Lourdes García Carreño, desaparecida en Roquetas de Mar hace 17 años. Nuevas técnicas forenses podrían aportar datos cruciales para esclarecer el suceso.

· Redacción AlmeríaCapital

El coche de Lourdes García Carreño, clave para reabrir su desaparición en Roquetas 17 años después

Han pasado diecisiete años desde la desaparición de Lourdes García Carreño en Roquetas de Mar. Esta vecina del Poniente almeriense, que habría cumplido 52 años la pasada semana, sigue siendo un misterio, pero ahora los investigadores han puesto el foco en su coche, que podría ser determinante para resolver el caso.

Lourdes, que entonces estaba a punto de cumplir 35 años, trabajaba en una gasolinera de Cepsa en Roquetas de Mar. El 3 de octubre de 2009, tras finalizar su jornada laboral, se subió a su vehículo para dirigirse a su domicilio en El Parador de las Hortichuelas. Fue durante ese trayecto cuando se le perdió la pista, y desde el inicio, la hipótesis más probable fue una desaparición involuntaria con indicios de criminalidad, según fuentes cercanas a la investigación.

Pocos días después de su desaparición, el coche de Lourdes fue localizado cerca de la plaza de toros de Roquetas de Mar. En su interior se encontraban algunas de sus pertenencias, las llaves puestas en el contacto y los seguros de las puertas alzados. Esta situación hizo sospechar a los agentes que alguien había movido el vehículo intencionadamente para dejarlo en ese lugar. A pesar de un análisis exhaustivo, en aquel momento no se encontraron indicios que permitieran abrir una línea de investigación clara.

Ahora, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha retomado el caso con la esperanza de que el vehículo sea la pieza clave. Los investigadores están reanalizando el coche utilizando nuevas técnicas de análisis y detección de perfiles genéticos que no existían o no se conocían en 2009. Estas herramientas modernas podrían arrojar luz sobre la investigación y contribuir a su esclarecimiento.

Los agentes mantienen la esperanza de que este caso pueda resolverse, como ocurrió con el de Elisa Abruñedo. En aquella ocasión, casi una década después de los hechos, se logró detener al presunto autor gracias a la aplicación de técnicas forenses avanzadas, una situación que los investigadores confían que se repita en la desaparición de Lourdes García Carreño.

Más de Sucesos